¡Hola amigos del blog!
En estos días Letizia nos ha regalado con muchos ejemplos de cómo lucir bonitos trajes de secretaria. Algunos más elegantes que otros, pero todos con un único tema: la secretaria o asistente eficiente.
Vamos a ver.
ACTO 1: Talento Joven
Su Majestad la Reina ha presidido el acto con el que la Cámara de Comercio de España celebra el 10º aniversario del Programa “Talento Joven y Talento Joven Movilidad», un Programa destinado a la mejora de la empleabilidad diseñado a medida de los jóvenes.

Aquí vemos a Letizia con un traje sastre color crema, perfecto para cargar maletines con documentos importantes, o llevar un magnetófono para grabar conversaciones de negocios. ¿Y la reina? Esta vez no vino, lo sentimos.
ACTO 2: App!leida
Su Majestad la Reina presidió la reunión de trabajo con la “Associació de Dones Empresàries de Lleida» y la posterior entrega de los XVI Premios “Ap!Lleida» que reconocen a empresarias, directivas o profesionales en ámbitos relacionados con la cultura, el arte, el deporte, la comunicación y el emprendimiento.o

Si en el anterior evento, la reina no aparecía, esta vez ni tan solo la secretaria ejecutiva se presentó. Letizia se puso un traje de funcionaria de un centro de atención al cliente. Uno en el que la mayoría llaman por teléfono, así que no es tan importante ir bien presentada. Al menos parece que el traje iba limpio y planchado. Algo es algo.
ACTO 3: ACNUR
Su Majestad la Reina recibió en el Palacio de La Zarzuela a una representación de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), con motivo del 75º aniversario de la organización.

Aquí Letizia sí que se esmeró un poquito más en presentar una imagen un poquito más elegante. Me encantan los zapatos, de tacón de bloque tan de moda, y la chaqueta es espectacular. Por supuesto que faltan accesorios, pero no podemos pedirle peras al olmo.
ACTO 5: Escuela de Hostelería del Sur
Sus Majestades los Reyes visitaron la Fundación José María de Llanos con motivo del 25º aniversario de la Escuela de Hostelería del Sur, un proyecto de Formación Profesional en el que se forman alumnos en las tareas de cocina, camarero de restaurante y bar.

Letizia fue con Felipe a esta fundación, y de nuevo parecía más la asistente personal del Rey que su señora esposa. Sin embargo, el conjunto me parece que le está muy bien, y es una buena idea para alguna chica que se dedique a ser secretaria o asistente, y que quiera lucir bonita y elegante. Por supuesto no para una reina, pero es lo que hay.

Cajon de los rescates
Miren como cambia por ejemplo si se usan los accesorios correctos. La niña con el traje azul se ve espectacular con un buen collar de oro, unos pendientes llamativos, un bolso elegante y anillos. Si a Letizia le gusta vestir como secretaria, puede hacerlo, pero debe adicionar accesorios que respeten su verdadera posición. Algo que demuestre el interés por su cargo de representación.

Ahora, díganme si este traje blanco no le quedaría espectacular a Letizia (con un pequeño ajuste en la altura de la falda.) Con el tipo que ella tiene, y las joyas con las que cuenta, es que nadie dudaría de que la Reina está en la sala.

Y finalmente, para salirnos ya del trajecito de asistenta o del blanco sobre blanco; ¿No les parece que este traje de tonos ocres, con ese abrigo tan bonito y unos accesorios apropiados haría ver a Letizia como alguien de mucha más sustancia? Se vale soñar, y en este caso, creo que a nosotras también nos favorecería algo así para alguna ocasión especial donde querramos lucir regias.

Juan Carlos, enamorado de España
Juan Carlos nos describe una España que pasa de gris a “fiesta continua”… y, cómo no, con el rey en primera fila del escenario. Nos cuenta sobre de la Movida, de la llegada de libertades, de un país que despierta con ganas de vivir. Todo muy vibrante, muy optimista… y también muy conveniente para reforzar la idea de que alguien estaba ahí guiando el cambio con mano firme (y bastante buena memoria selectiva).
Luego Juan Carlos nos describe sus relaciones con presidentes y líderes políticos, donde se presenta casi como el “adulto responsable” de la sala. Dice aconsejar, mediar y hasta enfadarse por el bien de España. Suena a jefe que siempre tenía razón… aunque curiosamente nunca se equivoca demasiado en el recuerdo. La cercanía con todos queda muy bonita en papel, aunque deja la duda de cuánto era institucional y cuánto autopromoción.

En el capítulo europeo, el tono sube de épico: España pasa de “país de tercera” a miembro respetado de Europa, con el rey como embajador incansable. Las negociaciones, los viajes y las conversaciones clave parecen girar en torno a su figura. Es una historia de esfuerzo colectivo contada como si tuviera un protagonista bastante claro… y bastante satisfecho consigo mismo.
Después llega el tema duro: el terrorismo. Aquí el relato cambia a algo más serio y humano, Juan Carlos nos muestra su dolor real por las víctimas de ETA y el 11M, y también valiente, casi como objetivo principal del peligro. Siempre con su toque de “yo estuve ahí, resistiendo todo”.

Y para cerrar este fragmento, Juan Carlos se pinta como el rey sacrificado e incombustible, que solo quería servir y no tenía tiempo ni para conocer a su pueblo.
Y así dejamos a Juan Carlos en sus descripciones del país en el que él vivió. Un país «muy difícil» segun algún compi yogui de Letizia y Felipe. Nos vemos la próxima vez con más historias de Juan Carlos y sus aventuras.
¡Saludos y hasta la próxima!
(*)Juan Carlos I.Reconciliación. Planeta, 2025