Avances en el Club de Lectura: Sisi

Fotomontaje de Letizia comprobando la calidad del cabello de Sisi (¿Tal vez pensando en hacerse una peluca?)

Sisi es frívola, Sisi abandona al marido y al reino, Sisi es egoista

Continúa esta biografía de Sisi que cada vez me cuesta más trabajo entender, porque presenta el retrato de una mujer cuya vida está absolutamente vacía. Una mujer a la que solo le importa la belleza física. Tanto, pero tanto así, que por ejemplo no quería a su hija Valeria (¡la hija que más quería!) solamente porque no era arrebatadoramente hermosa.

Sisi fue una gran ausente para con su pueblo. Aunque era famosa por su belleza, era extremadamente egoista para compartirla. Ella no estaba interesada en que se le admirara, o en llamar la atención, o en pasar a la historia como la mujer más bella del mundo mundial. Ella quería su belleza solo para ella. Para disfrutarla a solas, mirándose y admirándose. Y esta biografía contiene página tras página de ejemplos de este egoismo exagerado.

La autora cuenta como Sisi se aburría tanto en sus sesiones diarias de tres horas de peinado, que se encaprichó por aprender el Húngaro; y se agenció una dama de compañía de ese país. La afortunada respondía al nombre de Ida Ferenczy, y llegó a ser una persona muy importante en la vida de la emperatriz.

Ida Ferenczy. Una capesina que llegó a ser dama de compañía de Elizabeth, no se sabe bien por cuales medios.

En todo caso, por medio de Ida, Sisi conoció Hungría y algunos de sus personajes más destacados, como por ejemplo Deak, un lider al que Ida le tenía una devoción especial, la cual transmitió a la emperatriz. Dice el libro que Sisi tuvo una fotografía de Deak en la cabecera de su cama hasta el día de su muerte.

Deak, lider húngaro al que Sisi llegó a estimar mucho.

Fue también a traves de Ida, que Sisi conoció a un apuesto político llamado Gyula Andrassy. Las malas lenguas querían siempre inventar romances entre la eternamente ausente emperatriz de Austria, y este apuesto caballero húngaro. No ayudaba que Sisi rara vez pusiera el pie en Viena (sitio que odiaba) y se pasara la vida en Budapest. Sin embargo nunca se ha comprobado la veracidad de tales habladurías.

Gyula Andrassy: aventurero, político, rompecorazones, picaflor; al que por supuesto le atribuyeron un romance adúltero con la hermosa emperatriz (nunca comprobado)

Por lo que se lee entre líneas en la obra de Hamann, a mí me parece que a Sisi pocas ganas y energía le quedaban para ningún romance. Los dias pasan muy rápido a medida que nos hacemos mayores, y yo creo que Sisi no había acabado de peinarse el pelo, cuando ya tenía que ponerse el camisón para dormir. Por eso ni tiempo para comer le quedaba. Solo gimnasio, equitación, natación, esgrima y dieta (o las eufemísticamente llamadas “curas de hambre”)

Gracias a Sisi, Andrassy, el húngaro, consiguió una entrevista con Francisco José, para pedirle prebendas para Hungría. Al final ese país consiguió muchos beneficios, a expensas de Austria, y Sisi y su marido fueron coronados reyes allí también. Andrassy fue el encargado de mantener la corona sobre el hombro de Sisi, como era la usanza en esa ceremonia.

Sisi era muy rara

Sisi era muy rara. Demasiado huraña, demasiado egoista, y dicen que muy tímida, aunque yo no me creo esto último. Por ejemplo, en Hungría fue una vez a la exposición de un artista llamado Hans Makarat, que había pintado un cuadro de Catarina Conaro (otra emperatriz). Pues dicen que Elisabeth se quedó mirando el cuadro un buen rato, mientras el pintor mantenía un respetuoso silencio, pues nadie podía iniciar conversación con los emperadores. Al rato de mirar el cuadro, Sisi le preguntó al pintor por sus dos perros y pidió verlos. Los acarició un poco, se dio media vuelta y salió sin hacer ningún comentario. Y yo pienso: eso no es timidez. Porque la timidez es el temor al ridículo y ella por definición no podía hacer el ridículo. Pudo haber dicho cualquier cosa sobre ese cuadro tan bonito, pero no dijo ni mu. Y yo pienso que era porque no quería compartir sus pensamientos con nadie. Creo que tenía una rica vida mental, que quería mantener para sí misma, y por eso prefería callar.

Retrato de Catarina Conaro. Hasta al más tonto se le ocurriría decir “muy bonito todo y no busqueis titulares”. Pero ni eso dijo Sisi.

Tres muertos y un bebé

En 1867 murió en Querétaro el apuesto Maximiliano, hermano de Francisco José e hijo queridísimo de Sofía. De esta pérdida la suegra de Sisi nunca llegó a recuperarse. Murió ella cinco años después, alejada de la vida pública y de los deseos de controlar la vida de su hijo y la de su nuera. Un detalle a notar es la escena Tolstoiana en la que murió Sofía: varios días agonizando, todo el mundo rodeando su lecho de muerte, la gente muriendose de hambre, esperando a ver cuando la vieja por fin cascaba para echarse unos bocatas; pero nada. Así que al final la necesidad de alimentos venció y la gente se retiró a comer… Menos Sisi, acostumbrada como estaba a sus “curas de hambre” ni se le pasó por la mente dejar sola a su suegra, y no se movió de su lado hasta el último instante.

Por esa misma época, Sisi había dado a luz a su última hija: Valeria. Sisi accedió a tener esa niña como un sacrificio supremo por su marido; y este se lo agradeció efusivamente. Una condición que puso fue que a esta sí se la dejaran conocer, porque a los otros tres casi que no los podía ver ni en fotos, poque la suegra se los había quitado. Parece que su deseo se cumplió y ella dijo algo así como “he descubierto que la felicidad es tener un hijo propio”. Con esas vidas tan raras no es de extrañar que Sisi fuera a su vez tan rara.

El tercer muerto improtante de esta etapa -y uno muy importante- fue el ex-emperador Fernando, que en 1875 dejó una herencia fabulosa a Francisco y Sisi. Lo primero que hizo Francisco José cuando se vio convertido en un hombre rico (sus palabras) fue triplicar la mesada de su mujer de 100.000 a 300.000 al año. Recordemos que un obrero ganaba 250 al año, así que mil veces eso ha de ser una cantidad muy respetable. Además el emperador le regaló a su esposa dos millones para que gastara en lo que quisiera. Parece que ella ni corta ni perezosa abrió cuentas en Suiza bajo otros nombres, compró caballos, y se dedicó a participar en ciertas cacerías a las que antes solo le alcanzaba para ir de espectadora, pero con el dinero que ahora tenía, podía pagar la inscripción que era costosísima y participar como un cazador más.

Ferdinand – El ex emperador que dejó una millonada de herencia.

Sisi nunca cumplió con sus “deberes”

Se suponía que Sisi, como emperatriz, debería acompañar a su marido a todos esos discursos, cenas, actos nacionales, etc. Pues ella nunca lo hacía. O casi nunca. Siempre pretextaba estar enferma, pero en realidad andaba de cacería, o nadando en el mar, o montando sus amados y carísimos caballos.

Hay infinidad de ejemplos de ceremonias que se prepararon solo para ella, a las cuales no se le dio la real gana de asistir. Numerosos dignatarios y personalidades se desplazaron durante meses en aquellas épocas sin aviones ni helicópteros, arrastrando la logística que implicaba desplazar enormes séquitos, con la única ilusión de comprobar la legendaria belleza de Sisi, y se dieron con un palmo de narices porque en el último momento la emperatriz se declaraba “indispuesta”.

Alguno consiguió verla, recurriendo a métodos no muy ortodoxos. Por ejemplo Nars-Es-Din el Sha de Persia se instaló en Viena con una recua de cortesanos a los que había que tratar como reyes, sangrando las arcas de Francisco. El Sha exigía que se sacrificara todos los días un carnero en su presencia, en la mitad de la habitación de hotel en la que lo tenian alojado, y él mismo habría de degollar tres gallinas bien gordas diariamente. Dijo que no se iría de Viena hasta que la emperatriz lo recibiera; así que a Sisi le tocó hacer de tripas corazón y asistir a un baile lujosísimo organizado convenientemente como la “despedida” del sha, y pasar una hora con ese soberano. Después de esa hora en la que el sha balbuceaba como un crío ante tanta belleza, Sisi estuvo libre para volver a sus ejercicios, su natación y sus caballos ¡cuánto sacrificio! ¡Pobre mujer!

Ahí está Narces din, de Persia, con su cara de vicioso y de degollar tres gallinas gordas al día. Se entiende que Sisi no quisiera ni verlo

Conclusión (por ahora)

A mi juicio, la imagen que pinta esta biógrafa de la vida de Sisi, es la de una mujer vacía, egoísta y esclava de su propia belleza. Lo de “emperatriz contra su voluntad” se dice porque las pocas veces que no tuvo más escapatoria, tuvo que hacer el papel de emperatriz en fiestas y actos protocolarios. Claro que a los privilegios y el dinero no creo yo que haya opuesto mucho su voluntad. Claro, contra su voluntad cumplir los deberes del cargo. Pero los privilegios, sobre todo los que daban el dinero y el poder, pues no. Ahí sí que le gustaba ser emperatriz.

Yo creo que no se culpa directamente a Sisi por ser así. Sus circunstancias fueron muy particulares, y se desquició después de tantos golpes (perder la libertad a los 16, ser separada de sus hijos tan pronto los daba a luz, no tener a nadie con quien hablar, ser un cero a la izquierda en todas partes). No quiero adelantarme, pero parece que después de lo que he leído todavía le quedaban unas tragedias más que vivir: un hijo asesinado, aunque no se yo qué tanto le afectase aquello, porque ella la verdad nunca conoció a esos hijos; pero un hijo es un hijo al fin. Y luego su propio asesinato, del que al parecer en su monumental egoismo, nunca se recuperó (es broma, es broma).

Vosotros tenderis que ayudarme a rellenar los infinitos agujeros en mi resumen: la descripción de la situación política, los aburridísimos (o entretenidísimos, depende) detalles de las guerras en México y en Prusia; el papel de las damas de compañía húngaras en el asunto de las prebendas y privilegios para ese pais, etc. Creo que esos temas enriquecerían mucho la imagen de Sisi, y dejaría de ser tan plana como la pinta Hamann. Habrá que ver lo que opinais vosotros.

Hasta la próxima

Me voy a peinar un rato

11 Replies to “Avances en el Club de Lectura: Sisi”

  1. 1
    Macristin says:

    Lo que me he reido con los textos de las fotos..no busquéis titulares jaja
    En fin ,se dice que Andrassy era el verdadero padre de Valeria. Sissi la llamaba “su única hija y mi niña húngara” Por qué nació en el palacio que alli tenía o por el ” padre” ?quien sabe… Se dice que presionó muchisimo a su marido para el acuerdo con Hungría..cuando fueron coronados allí ,Sissi lució un traje exclusivo diseñado por un famosísimo modisto francés que le confeccionó un traje inspirado en los trajes de fiesta tradicionales de ese país
    Me ha encantado el resumen.Saludos

  2. 2
    kiki says:

    Macristin # 1: es que me han salido lágrimas con los pies de foto. La primera y la ´última no tienen desperdicio

    Agnola has estado fabulosa. Me he divertido mucho con tu resumen. Un punto importantísimo que quiero comentar es la insistencia de Sissi en favorecer a los húngaros no sólo por encima de los austriacos, sino muy por encima de los bohemios -hoy checos- y de los de su propia patria chica, los bávaros…Por sus maniobras políticas pasó a convertirse en el Imperio Austro-Húngaro…con lo cual había dos capitales y las demás regiones quedaban automáticamente como zonas periféricas sin representación en esas nuevas leyes…que los únicos con una Constitución propia eran los húngaros.

    Todo el Imperio estaba rezando porque el último parto fuera niña. Se temían que de nacer niños los húngaros lo consideraran el próximo Rey de Hungría por encima del heredero Rodolfo. Fue niña, con lo que los demás súbditos del niño respiraron aliviados…Como mofa le apodaron “la única’ dando a entender que era hija de Andrassy, como señala Macristin, pero la autora aclara que la nena era idéntica a Francisco José.

    Con el paso de las páginas vemos a un Emperador cada vez más debilitado frente a una Sissi que crece en poder al ritmo en que crece su cabellera…Una Sansona en toda regla. Primero lo dominaba la madre, y ahora su mujer.

    Lo de la muerte de la Emperatriz y todos pensando en comer y la señora que ni se aliviaba, ni se moría…aaay Agnola! lo has contado con mucha gracia. La verdad es que la rigidez del protocolo de la Corte vienesa lleva a escenas de lo más ridículas y graciosas.

    Aquí les dejo un documental en español que encontré sobre Sissi.

    https://www.youtube.com/watch?v=trmFpA4MEmA

    Gracias, Agnola…

    Nueces dulces…

  3. 3
    Mariloli says:

    Agnola magnífica síntesis, como siempre, ¡muchas gracias! Creo, como indicas, que éste libro en particular es bastante tendencioso en su apreciación de Sissi. Acabo de terminar de ver el documental que sugirió Kiki #2 y es muy completo. En él se narra la historia de la emperatriz y coincide casi punto por punto con el libro que nos ocupa. En lo que no coincide es en la descripción de su carácter. Aún cuando si mencionan su empeño en ejercitarse y viajar constantemente, también apuntan que Elizabeth se preocupaba por asistir a los menos favorecidos y por tener contacto con la gente común.
    Yo creo que es como todo: algún historiador la pintará románticamente bondadosa e inocente y, algún otro será más crítico con su poco interés en los asuntos del país. Nada, lo mismo que hasta ahora vemos que se hace con cualquier personalidad pública.
    Gracias mil por el enlace Kiki, me ha encantado verlo. Después de este documental he visto un par más que me aparecieron en la lista del YouTube acerca de su cabello y los cuidados que le daba y así hay varios más para las que les interesen.
    Para mí es muy interesante leer (o ver, en este caso), diferentes enfoques y opiniones acerca del tema. Que ya sabemos que nada es verdad o mentira,, todo es según el cristal con que se mira 😉

  4. 4
    kiki says:

    Mariloli #3: Es cierto que coinciden en los escenarios históricos y en la cronología de eventos, pero en el libro hay un énfasis mayor en los detalles de su día a día. Conforme avanzan las páginas crecen los afanes de Sissi por abrillantar su belleza, sus gastos excesivos, sus viajes para ‘mejorar su salud’ y su desapego absoluto a Austria y a la Corte vienesa.

    Debió haber sido alucinante verla marchar al Reino Unido con todo el séquito de amigos rumbo a esas cacerías inglesas. Muy enferma, pero haciendo acrobacias circenses montada en sus espléndidos caballos.

    Su trato con las clases menos privilegiadas le venía de su infancia rural y de las excentricidades de su padre…’excentricidades para la Corte, digamos.

    Del documental me ha gustado ver los parajes tan bucólicos de su infancia.

    Y es cierto que depende quién te cuente el cuento, la figura de Sissi va cambiando. A mí también me gusta ver otras opiniones e irme haciendo una idea más completa del personaje.

  5. 5
    Beatriz 2 (Bea) says:

    Chicas, a mí no me da la vida. Entre el trabajo y los niños tengo el libro de Sissi criando telarañas en la mesilla.
    A mí Sissi (o Sisi), por lo que había leído hasta ahora, me parecía un personaje bastante trágico. Pero me da la sensación de que la autora es un tanto subjetiva con ella. No sé… a ver cuando consiga un rato para leer. Me intriga lo que va a contar sobre su amistad con Luis II de Baviera.

  6. 6
    mariacris says:

    Muy interesante, cambio totalmente mi percepción con respecto a Sissi, gracias Agnola por trabajo, excelente!!! y ya tenemos fotos de su visita en México, cuadritos blanco, negro y gris 🙂

  7. 7
    kiki says:

    Chicas, quiero retomar este hilo. Sigo avanzando en la lectura y esta chica con la herencia del tío está desatada. Esos bandazos de pasión desaforada por los caballos, pero igual si se mueren ni se entera. Pasión por lo griego, pero abandona el Palacio..unos bandazos de pasión y un vacío inmenso….una gran sensibilidad para conmoverse por la poesía y la belleza, pero por los que están a su alrededor, o por su pueblo entre guerras y hambriento, ‘not so much.’

    Un detalle curioso es el invento de Sissi para poder bañarse sin mojarse el cabello: un aro que tira agua, vamos, una regadera multi-chorros de las que ahora se ven tanto en las casas minimalistas, curioso, verdad?

    Hasta ahora me quedo con su hijo Rodolfo que me parece una verdadera alma atormentada y víctima de su nacimiento real. Me da tanta pena que no lo hayan dejado asistir a la universidad a estudiar zoología, su verdadera gran pasión. Sus estudios autodidactas siguen a día de hoy informando a los expertos.

    Para conocer un poco a Carlota y Maximiliano en México contado por Fernando del Paso, escritor mexicano ganador del Cervantes.

    https://www.youtube.com/watch?v=fr4PmKHD4tM

  8. 8
    Beatriz 2 (Bea) says:

    Hola otra vez:
    Estoy avanzando un poco en la lectura. Los tortolitos acaban de casarse.
    Sinceramente, me parece que Sissi era una chica con una sensibilidad peculiar que disfrutaba enormemente en el palacio en que vivía con su familia. Adoraba la naturaleza, el deporte, los caballos y la vida al aire libre. Su padre era un liberal y un hombre de enorme cultura que iba por libre y al que se la traía al pairo la realeza (Sissi fue criada en ese ambiente). Adoraba a sus dos hijas ilegítimas con las que almorzaba a diario. Un tipo peculiar que opinaba que Francisco José era un bobo. Bien, de momento a mí me parece que no era un portento de empatía y sutileza, y que Sissi se vio “obligada” a dar el sí. “A un emperador no se le dan calabazas”. Manda eggs…
    No digo que no fuese cierto el “culto a su melena”, pero esa imagen no me cuadra con la adolescente que disfrutaba con las montañas de Baviera y que tenía buenos amigos entre los hijos de los aldeanos. Algo falla.

  9. 9
    Mariloli says:

    Otra vez gracias por el enlace al documental de Carlota y Maximiliano, Kiki. Muy interesante y además nos pone en un contexto histórico de como se manejaban los asuntos políticos y también las relaciones personales entre las familias reinantes de la época de Sissi. Definitivamente no envidio la poca libertad de que se gozaba en ese tiempo por muy poderoso y “Royal” que fueras…

  10. 10
    Virginia (CL) says:

    Hola 🙂

    Entrete lo que cuenta 😉

    A mi, de chica, me encanta Sissi soñando con sus palacios, los vestidos, los valses de Straus y la película con la Rommy Schneider; pero, ahora de “grande” como dicen nuestros amigos argentinos encuentro que ella tenía una “teja corrida”. Toda la nobleza era medio endogámica, por eso más que claro que tenía una tara 🙁

    Sigo sus comentarios, porque el libro nop 😉 (son difíciles de conseguir)

  11. 11
    Macristin says:

    Hola, gracias kiki por el video, no conocia a Charlotte… Todos los días se aprenden cosas.Tienes toda la razón con respecto a Rodolfo, pobre chico, jamás fue feliz.No se donde leí que encontraron unas cartas metidas en un cofre en un banco de Viena hace años escritas por la amante de Rodolfo y dirigidas a su madre pidiendo perdón de antemano por el suicidio de ella y el chico y rogando que fueran enterrados juntos…tan jóvenes y extremadamente infelices.Parece ser que se creyó durante años que no había sido un suicido si no una conspiración de asesinato internacional….nada más lejos, a lo mejor( y esto es opinión mía) el instructor del heredero con sus “tecnicas”de aprendizaje para forjar caracter como entrar disparando en la habitación del niño y dejarlo solo con un jabalí salvaje tuvieron algo que ver en el equilibrio mental del chico.Saludos

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